Reestructuración financiera: qué es, cuándo se necesita y cómo se lleva a cabo

La reestructuración financiera es el proceso mediante el cual una empresa reorganiza su estructura de capital, sus pasivos y sus activos para mejorar su situación financiera, recuperar la viabilidad y asegurar un crecimiento sostenible. Suele incluir la renegociación de la deuda, la búsqueda de nuevas vías de financiación o la venta de activos no estratégicos.

Qué es la reestructuración financiera


La reestructuración financiera reorganiza la estructura de capital de una empresa —la proporción entre recursos propios y ajenos— y el conjunto de sus obligaciones para adecuarla a su capacidad real de pago. Puede tener un carácter preventivo, cuando se anticipa a una situación de dificultad, o reactivo, cuando responde a tensiones de liquidez ya existentes. En ambos casos, el objetivo es restablecer el equilibrio entre las obligaciones financieras y la capacidad de generar recursos.

Por qué una empresa necesita una reestructuración financiera


Las razones más habituales son:

  • Tensiones de liquidez: dificultad para atender los vencimientos de deuda con los recursos disponibles.
  • Mejora de la rentabilidad: optimizar la estructura de capital y reducir los costes de financiación.
  • Mayor competitividad: una estructura financiera sólida permite afrontar mejor la competencia y los cambios de mercado.
  • Operaciones corporativas: en el marco de fusiones, adquisiciones o procesos de expansión, donde conviene reordenar el pasivo.

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Cómo se lleva a cabo: principales medidas


La reestructuración financiera reorganiza la estructura de capital de una empresa —la proporción entre recursos propios y ajenos— y el conjunto de sus obligaciones para adecuarla a su capacidad real de pago. Puede tener un carácter preventivo, cuando se anticipa a una situación de dificultad, o reactivo, cuando responde a tensiones de liquidez ya existentes. En ambos casos, el objetivo es restablecer el equilibrio entre las obligaciones financieras y la capacidad de generar recursos.

Medida

En qué consiste

Renegociación de la deuda

Ampliación de plazos, periodos de carencia, quitas o sustitución de la deuda existente por otra en mejores condiciones.

Nuevas fuentes de financiación

Emisión de nuevos instrumentos financieros o acceso a financiación alternativa a la bancaria.

Venta de activos no estratégicos

Desinversión en activos no esenciales para reforzar la liquidez y reducir el endeudamiento.

Conversión de deuda en capital

Entrada de acreedores en el capital social para aliviar la carga financiera.

Mejora del capital de trabajo

Optimización de la gestión de circulante: existencias, cobros y pagos.

Reestructuración financiera y planes de reestructuración: el marco legal


Cuando la reorganización de la deuda debe vincular a los acreedores, el ordenamiento español ofrece los planes de reestructuración, introducidos por la Ley 16/2022, de 5 de septiembre [enlace externo a BOE], que reformó el Texto Refundido de la Ley Concursal y traspuso la Directiva (UE) 2019/1023.

Se trata de un instrumento preconcursal: está pensado para empresas con probabilidad de insolvencia o en insolvencia inminente o actual, con el fin de reorganizar el pasivo y evitar el concurso de acreedores [enlace interno a /glosario/concurso-de-acreedores/]. Pueden homologarse judicialmente e incluso arrastrar a clases de acreedores disidentes con las garantías que fija la ley. Sustituyeron a los antiguos acuerdos de refinanciación.

Preguntas frecuentes sobre la reestructuración financiera


Ejecutada a tiempo y con criterio, la reestructuración aporta estabilidad financiera, mejora de la rentabilidad, mayor competitividad y flexibilidad para afrontar desafíos futuros. La clave es anticiparse: cuanto antes se aborda, más amplias son las opciones disponibles.

La refinanciación —renegociar o sustituir la deuda existente— es una de las medidas que puede formar parte de una reestructuración financiera, un concepto más amplio que abarca también la venta de activos, la entrada de nuevos recursos o la reorganización del pasivo.

Cuanto antes se detecten señales de tensión de liquidez, mejor. Anticiparse amplía las opciones disponibles y permite recurrir a instrumentos preventivos antes de que la situación se agrave.

Es el instrumento legal preconcursal, introducido por la Ley 16/2022, que permite reorganizar el pasivo de una empresa con probabilidad de insolvencia y, en su caso, vincular a los acreedores para evitar el concurso.

No. Al contrario, busca precisamente evitarlo. El concurso es la vía que procede cuando la reestructuración no basta para restablecer la viabilidad.

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