Concurso de acreedores: qué es, fases y cómo funciona
El concurso de acreedores es el procedimiento judicial al que puede acogerse una persona física o jurídica en situación de insolvencia —cuando no puede cumplir regularmente con sus obligaciones de pago— para ordenar el cobro de los acreedores e intentar, siempre que resulte viable, la continuidad de la actividad empresarial.
Qué es el concurso de acreedores y cuál es su finalidad
El concurso de acreedores persigue un doble objetivo. Por un lado, satisfacer a los acreedores de forma ordenada y conforme al orden de prelación que fija la ley, evitando que unos cobren a costa de otros. Por otro, preservar la actividad de la empresa cuando esta es viable. Es competente para tramitarlo el Juzgado de lo Mercantil del domicilio del deudor.
No se trata, por tanto, de un sinónimo de cierre o quiebra: cuando la empresa puede sanearse, el concurso es la vía para reestructurar la deuda y mantener el empleo.
Qué normativa regula el concurso de acreedores
El concurso se rige por el Texto Refundido de la Ley Concursal (TRLC), aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2020, de 5 de mayo. Esta norma fue objeto de una reforma de gran calado mediante la Ley 16/2022, de 5 de septiembre, que traspuso la Directiva (UE) 2019/1023 sobre marcos de reestructuración preventiva y segunda oportunidad.
Conviene aclarar un equívoco frecuente: la «suspensión de pagos» y la «quiebra» ya no existen. Eran figuras del régimen anterior, derogadas por la Ley Concursal 22/2003. Hoy todo procedimiento de insolvencia se canaliza a través del concurso de acreedores y sus instrumentos preconcursales.
Cuándo se solicita un concurso de acreedores
El presupuesto que habilita el concurso es la insolvencia, entendida como la imposibilidad de cumplir regularmente las obligaciones exigibles. Puede ser:
- Insolvencia actual: el deudor ya no puede atender sus pagos al vencimiento.
- Insolvencia inminente: se prevé de forma fundada que no podrá cumplir sus obligaciones próximas.
El deudor está obligado a solicitar el concurso voluntario dentro de los dos meses siguientes a la fecha en que conoció o debió conocer su insolvencia. Los acreedores también pueden instarlo (concurso necesario).
Cuáles son las fases del concurso de acreedores
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Fase |
En qué consiste |
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Fase común |
Se determina la masa activa (bienes y derechos del deudor) y la masa pasiva (relación de acreedores reconocidos). La administración concursal elabora el inventario y la lista de acreedores. |
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Convenio |
Acuerdo entre el deudor y los acreedores para reestructurar la deuda (quitas, esperas o ambas) y permitir la continuidad de la empresa. Requiere las mayorías legales y aprobación judicial. |
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Liquidación |
Si el convenio no es viable o no se aprueba, se realizan los bienes para pagar a los acreedores, preferentemente vendiendo la empresa como unidad productiva para conservar su valor. |
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Calificación |
El juez califica el concurso como fortuito o culpable, con consecuencias relevantes para los administradores (ver más abajo). |
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Qué es la administración concursal
La administración concursal es el profesional —abogado, economista o auditor— designado por el juez para supervisar el procedimiento, elaborar el inventario y la lista de acreedores y, según el caso, intervenir o sustituir las facultades de administración del deudor.
Qué alternativas al concurso introdujo la reforma de 2022
La Ley 16/2022 reforzó los mecanismos para evitar el concurso o agilizarlo:
- Planes de reestructuración: instrumento preconcursal (antes «acuerdos de refinanciación») que permite reestructurar el pasivo de una empresa con probabilidad de insolvencia, incluso arrastrando a clases de acreedores disidentes con ciertas salvaguardias.
- Procedimiento especial para microempresas: en vigor desde el 1 de enero de 2023 para empresas de menos de 10 trabajadores y un volumen de negocio inferior a 700.000 € o un pasivo inferior a 350.000 €. Simplifica la tramitación mediante formularios oficiales.
- Exoneración del pasivo insatisfecho (segunda oportunidad): permite a las personas físicas de buena fe liberarse de las deudas pendientes tras la liquidación.
Cuáles son las consecuencias del concurso de acreedores
La calificación del concurso es determinante. Un concurso culpable —cuando la insolvencia se generó o agravó por dolo o culpa grave del deudor o sus administradores— puede acarrear la inhabilitación de estos y su responsabilidad personal por el déficit concursal. Un concurso fortuito no conlleva esas consecuencias.
Preguntas frecuentes sobre el concurso de acreedores
Los concursos de acreedores pueden ser procesos largos y complejos, pero en muchas ocasiones son la única alternativa para empresas en dificultades. En la Ley Concursal se dividen estos procedimientos en cuatro fases diferenciadas para estructurar de manera eficiente distintos cometidos:
Normativa y fuentes oficiales
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